
Tom Frieden, quien fue director de los Centros para el Control y la Prevención de Enfermedades (CDC) en Estados Unidos, advirtió que el mundo no está adecuadamente preparado para afrontar una pandemia. Esta afirmación surge en medio del actual brote de ébola, que aunque no se espera que cause una pandemia masiva, pone a prueba los sistemas globales de respuesta ante emergencias sanitarias.
Frieden señaló que, si bien el brote de ébola actual no representa un riesgo significativo para la población estadounidense, constituye una prueba de resistencia para las capacidades mundiales de salud pública, en la cual el desempeño hasta ahora ha sido insuficiente. Según él, esta realidad proyecta un panorama preocupante para futuras emergencias sanitarias.
El brote está asociado a la cepa Bundibugyo del ébola y se ha extendido rápidamente en regiones de África Central, principalmente en la República Democrática del Congo, Uganda y Ruanda. Estas naciones han implementado cierres parciales de fronteras, lo que complica la coordinación para el despliegue de ayuda y atención médica. Actualmente hay reportados más de mil casos sospechosos y las autoridades africanas han informado que aún falta cubrir una parte considerable del monto requerido, que alcanza los 500 millones de dólares, para contener y controlar la enfermedad.
Frieden también lamentó los recortes realizados recientemente en los esfuerzos de salud pública de Estados Unidos, incluyendo la reducción de puestos de trabajo en los CDC y la disminución del apoyo a la Organización Mundial de la Salud (OMS). En sus palabras, “nuestras defensas están bajas”, haciendo un llamado a fortalecer estas instituciones esenciales para una respuesta efectiva ante futuras pandemias.




































































































