
El tránsito de buques comerciales a través del estrecho de Ormuz ha incrementado gracias al apoyo de Estados Unidos, que ha proporcionado asesoría a armadores para navegar esta estratégica vía marítima. Esta ayuda, aunque no incluye escoltas militares, facilita que más empresas vuelvan a considerar la ruta tras meses de inseguridad por el conflicto regional.
Según testimonios de armadores y respaldados por un portavoz del Comando Central estadounidense, se mantienen comunicaciones para optimizar las rutas de tránsito. En un incidente reciente, presuntas lanchas rápidas iraníes intentaron abordar un grupo de embarcaciones, pero helicópteros aliados intervinieron para evitar la escalada. El CEO de Chevron, Mike Wirth, confirmó ataques a algunas embarcaciones, mientras que Washington informó que no permite acuerdos con Irán para garantizar la seguridad en esta zona.
El aumento constante en el número de buques, algunos de los cuales mantienen apagados sus transpondedores satelitales, sugiere que la actividad podría estar subregistrada en los sistemas habituales de seguimiento. Estiman que cerca de un cuarto de los buques no iraníes previamente atrapados en el estrecho han logrado salir mediante maniobras especiales.
Diversas empresas navieras privadas y estatales, incluidas las de los Emiratos Árabes Unidos y Qatar, han retomado progresivamente el tránsito, lo que podría reactivar el comercio de petróleo, gas y otros bienes si se alcanza una solución pacífica y duradera. Expertos del sector anticipan que, una vez normalizado el paso por Ormuz, los beneficios para los petroleros privados podrían experimentar un aumento significativo, con un impacto positivo en el mercado global de energía.





































































































