
Boca Juniors sufrió una dura derrota en La Bombonera al caer 1-0 frente a Universidad Católica, resultado que lo dejó fuera de la Copa Libertadores 2026. El solitario gol de Clemente Montes bastó para que el equipo chileno sellara su pase a los octavos de final y dejara al conjunto argentino en la disputa de los playoffs de la Copa Sudamericana.
El encuentro celebrado en Buenos Aires mostró a un Boca sin respuestas ofensivas ni solidez en su juego colectivo. La ausencia de eficacia se hizo notar, especialmente en la falta de aporte del capitán Leandro Paredes, evidenciando la dependencia emocional y deportiva del equipo en su figura principal. Durante la primera mitad, Boca dominó con paciencia pero sin efectividad, mientras que Universidad Católica supo aprovechar una oportunidad de contraataque para marcar la diferencia.
En la segunda etapa, la desesperación del local creció, derivando en desorden y más errores. La escasez de chances claras y la falta de contundencia condicionaron un partido en el que se esperaba reacción. Cambios tácticos como las entradas de Alan Velasco y Ángel Romero no lograron cambiar la dinámica y un gol anulado por fuera de juego desató la frustración en la Bombonera. La afición terminó expresando su descontento con cánticos y reproches al cuerpo técnico, jugadores y dirigencia.
Boca había iniciado el torneo con un par de victorias que impulsaron la ilusión, pero derrotas posteriores, incluyendo la caída en Ecuador, complicaron su camino. Para la última fecha, solo un triunfo le permitiría avanzar, lo que no se concretó. La eliminación abre un período de reflexión y reestructuración de cara a lo que resta de la temporada y el Mundial, esperando revertir la situación y recuperar la confianza de su hinchada.



































































































