
La reciente reforma a la Ley Federal del Derecho de Autor incorporó medidas para proteger a actores y artistas contra el uso indebido de su voz e imagen mediante inteligencia artificial (IA). Sin embargo, esta actualización legislativa excluyó a la mayoría de la población, permitiendo que voces e imágenes de cualquier persona sean utilizadas por empresas para entrenar sistemas de IA o para crear contenido comercial sin requerir consentimiento.
El cambio más significativo fue la modificación del artículo 87 de la ley, donde la protección quedó limitada exclusivamente a artistas intérpretes o ejecutantes, eliminando la cobertura general que antes contemplaba la protección de la imagen de toda persona. Esto implica que, ante el uso no autorizado de estas herramientas, los ciudadanos comunes no podrán presentar denuncias formales ante el Instituto Mexicano de la Propiedad Industrial (IMPI).
Expertos en propiedad intelectual han señalado que, aunque la defensa de los artistas es un avance, la exclusión del resto de la población representa un retroceso. Además, los términos y condiciones de privacidad que anteriormente solicitaban consentimiento quedan ahora sin relevancia, dado que legalmente se permite utilizar datos de imagen y voz sin autorización expresa.
Organizaciones del sector tecnológico y de publicidad expresaron preocupación por la imposibilidad de exigir permisos en estos casos, argumentando que podría afectar la innovación. No obstante, esto también pone en riesgo la privacidad y derechos de millones de ciudadanos, quienes podrían ser explotados como materia prima para la IA sin capacidad real para oponerse ante la ley. El avance tecnológico en IA supera con rapidez la regulación, y esta reforma subraya la necesidad de discutir nuevos mecanismos que equilibren innovación y protección de derechos individuales.



































































































