
Con la llegada del Mundial de Futbol 2026, la industria de bebidas en México anticipa un fuerte impulso en sus ventas, estimado hasta en un 30% durante los meses del torneo. Tradicionalmente dominada por la cerveza, esta ocasión marca una tendencia relevante hacia el crecimiento de bebidas con bajo contenido alcohólico, como cervezas sin alcohol, hard seltzers y coolers, impulsadas principalmente por consumidores jóvenes que optan por moderar el consumo tradicional.
Según datos recientes, la cerveza mantiene más del 80% de las preferencias entre consumidores de alcohol en el país, pero las nuevas generaciones están cambiando el panorama al buscar opciones que equilibran el placer social con un consumo responsable. Laura González, directora para retail de NielsenIQ, señala que “las nuevas generaciones tienen un menor consumo de alcohol que hace algunos años y eso está abriendo espacio para nuevas categorías”.
Este cambio ha favorecido la expansión de categorías emergentes, siendo la cerveza sin alcohol un destacado ejemplo: actualmente representa cerca del 2% del mercado cervecero, pero está en crecimiento gracias a la oferta innovadora de marcas y una mayor presencia en puntos de venta. Heineken, por ejemplo, reporta que su cerveza sin alcohol ya conforma el 40% de sus ventas. A su vez, tendencias relacionadas con el bienestar y la moderación están dando pie al incremento en bebidas sin azúcar, aguas minerales y productos funcionales, tanto para consumo directo como para mezclas en reuniones.
El Mundial de Futbol 2026, con su formato extendido y mayor número de partidos, supone una oportunidad comercial significativa para fabricantes y minoristas. Deloitte proyecta que las bebidas alcohólicas constituirán entre el 55% y 65% del gasto asociado a productos relacionados con el evento, estimando ingresos adicionales por alrededor de 181 millones de dólares. Además, el consumo en espacios privados, como reuniones en casa, será uno de los principales motores de compra, favoreciendo formatos familiares y promociones multipaquete.
Pese a las expectativas positivas, la industria encara desafíos como la inflación y el aumento de impuestos a bebidas azucaradas, que han moderado el ritmo de crecimiento durante el año. También se observa una evolución en los hábitos de compra, con consumidores mexicanos diversificando sus canales entre supermercados, tiendas de descuento y comercio electrónico, este último con un crecimiento destacado aunque todavía representa una pequeña fracción de las ventas totales.
En conjunto, el Mundial no solo impulsa la demanda tradicional, sino que actúa como catalizador para que nuevas categorías de bebidas ganen terreno, redefiniendo las preferencias de los aficionados en escenarios como estadios, bares y hogares.



































































































