
El índice S&P 500 se encamina a cerrar mayo con máximos históricos, reflejando un cambio significativo en la forma en que Wall Street invierte ante el auge de la inteligencia artificial (IA). Este mes, las mayores ganancias no provinieron únicamente de fabricantes de chips, sino que se observaron fuertes subidas en empresas que proveen memoria, servidores, almacenamiento, software, ciberseguridad y energía, elementos clave para apoyar la expansión de la IA.
Micron Technology encabezó las subidas con una ganancia del 78,6%, impulsada por una revisión al alza de su precio objetivo por parte de UBS. Según Timothy Arcuri, analista de UBS, “el mercado comenzará a asignar un múltiplo más normal a la acción y MU continuará revalorizándose”, destacando el cambio estructural en el negocio de la memoria debido a la IA. La demanda ya no se limita a procesadores gráficos, sino que la memoria de alto ancho de banda se vuelve crucial para entrenar modelos y operar centros de datos.
Además de Micron, otras compañías que mostraron importantes incrementos en mayo vinculadas a la infraestructura de IA incluyen Datadog (+70,4%), Fortinet (+53,8%), Dell Technologies (+51,7%), Super Micro Computer (+50,7%), CrowdStrike (+50,5%), First Solar (+50,3%), SanDisk (+49,7%), Advanced Micro Devices (+46,2%) y Palo Alto Networks (+43,8%). Cabe señalar que ocho de estas diez empresas están relacionadas con centros de datos, ciberseguridad o inteligencia artificial, evidenciando un interés diversificado en todos los niveles de esta tecnología.
Los reportes trimestrales y las expectativas de crecimiento en pedidos para servidores de IA, como en el caso de Dell, que proyecta ingresos cercanos a 60.000 millones de dólares este año, sustentan la confianza del mercado. También destaca First Solar, única empresa energética en la lista, que se beneficia de créditos fiscales y contratos a largo plazo, apuntando a la necesidad energética que demanda la infraestructura que soporta la IA. Este movimiento muestra que los inversores están ampliando su mirada más allá de los modelos de IA hacia la base tecnológica y energética que permite su funcionamiento sostenido.



































































































