
Estados Unidos ha comenzado una tercera investigación comercial contra Vietnam en pocos meses, reforzando la presión sobre este país, altamente dependiente de sus exportaciones. La Oficina del Representante Comercial estadounidense anunció que el análisis se centrará en las políticas y acciones de Vietnam respecto a la protección y aplicación de la propiedad intelectual, evaluando su impacto en las exportaciones de EE.UU.
Jamieson Greer, representante comercial de EE.UU., expresó que planea consultar con el presidente Donald Trump la posible implementación de medidas de respuesta, un proceso que podría extenderse varios meses. Este procedimiento, basado en la Sección 301 de la Ley de Comercio, podría conducir a sanciones arancelarias adicionales sobre productos vietnamitas.
Vietnam fue clasificado recientemente como un “país extranjero prioritario” por infringir gravemente la propiedad intelectual, una designación otorgada por primera vez en 13 años. En respuesta, el gobierno vietnamita solicitó una evaluación justa y objetiva que reconozca sus avances y promueva la cooperación mutua, en consonancia con la asociación estratégica integral con Estados Unidos.
Previas pesquisas de EE.UU. contra Vietnam habían abordado preocupaciones relacionadas con exceso de capacidad industrial y trabajo forzoso. A pesar de negociaciones que redujeron un arancel inicialmente del 46% al 20%, no se ha alcanzado un acuerdo definitivo, y el déficit comercial entre ambos países ha aumentado sustancialmente, situándose en 178.200 millones de dólares en 2025. Paralelamente, ambos gobiernos avanzan en colaboración en materia de defensa, especialmente frente a las actividades de China en el Mar de China Meridional.



































































































