
Representantes de México y Estados Unidos comenzaron este jueves negociaciones cara a cara para revisar y fortalecer las disposiciones del Tratado entre México, Estados Unidos y Canadá (T-MEC), en especial las relacionadas con las normas de origen del sector automotriz. La Oficina del Representante Comercial de Estados Unidos ha planteado la incorporación de un requisito más estricto que obligue a un porcentaje mínimo de contenido estadounidense en automóviles y camiones fabricados en México.
El acuerdo vigente desde hace seis años establece actualmente que al menos el 75% del valor de un vehículo debe provenir de Norteamérica, además de que entre el 40% y el 45% de sus componentes deben ser fabricados en plantas con salarios elevados, situadas en Estados Unidos o Canadá. Sin embargo, el porcentaje preciso de contenido estadounidense que se busca imponer aún no se ha revelado.
En esta fase, los negociadores de Estados Unidos y México desarrollan intercambios bilaterales sin la participación por ahora de Canadá, con la intención de sostener tres rondas de diálogo hasta finales de julio. El Representante Comercial estadounidense, Jamieson Greer, expresó: “Creo que, a lo largo de estas negociaciones, hablaremos de reglas de origen que potencien el contenido estadounidense en estos productos”.
Estas conversaciones también enfrentan el contexto de las tarifas impositivas que Estados Unidos mantiene sobre productos mexicanos, como aranceles del 25% en automóviles y autopartes, y del 50% en acero y aluminio. Aunque Washington ha indicado que mantendrá ciertas tarifas, podría contemplar reducirlas con tarifas más preferenciales. El objetivo es robustecer la producción y manufactura estadounidense, manteniendo un comercio trilateral que sostiene un flujo anual cercano a 1.6 billones de dólares.



































































































