
El empresario mexicano Carlos Slim anunció en su conferencia anual que sus empresas proyectan realizar inversiones por 5,000 millones de dólares durante el 2026. Este anuncio se da pese a los recientes recortes a la calificación crediticia de México por parte de las agencias Moody’s y S&P Global Ratings, las cuales emitieron advertencias sobre posibles riesgos para la economía nacional. Slim consideró estas acciones como “irracionales” y criticó que las calificadoras no hayan tomado en cuenta los proyectos de inversión en curso.
El capital destinado será invertido a través de sus compañías, principalmente Grupo Carso —que agrupa negocios en sectores como energía, consumo, construcción e infraestructura— y América Móvil, gigante en telecomunicaciones. Arturo Elías Ayub, yerno de Slim, destacó que la inversión se distribuirá en los diversos sectores en los que el conglomerado participa.
Cuestionado sobre la proporción de la deuda respecto al Producto Interno Bruto (PIB), uno de los factores que motivan la revisión crediticia, Slim señaló que aunque esta podría alcanzar hasta un 60%, la medición no refleja correctamente el destino de los recursos. Se mostró crítico sobre las reformas fiscales aplicadas en anteriores administraciones y sobre la expectativa de que el déficit fiscal actual sea mayor al 4%, aspecto que influye en las perspectivas económicas.
En el evento, Slim también abordó la producción petrolera de México y los desafíos de Pemex. Recalcó que los 1.8 millones de barriles diarios fijados como meta por la actual administración son una buena cifra y que varios proyectos estratégicos, en los cuales participa su grupo, podrían ayudar a alcanzarla. Sin embargo, calificó como “irracional” el proyecto de exploración y extracción en el campo Lakach, argumentando la complejidad técnica y costos logísticos del mismo.



































































































