
Pemex, la empresa petrolera estatal mexicana, ha enviado equipos técnicos especializados a regiones de Estados Unidos, Canadá y Sudamérica para observar y analizar la técnica de fractura hidráulica horizontal, comúnmente conocida como fracking, que se emplea para la extracción de hidrocarburos en formaciones de roca poco permeables.
Octavio Barrera, director de Exploración y Producción de Pemex, informó que entre los destinos visitados se encuentra la Cuenca Pérmica, ubicada en Texas y Nuevo México, reconocida por ser el área con la mayor producción petrolera en el mundo gracias a la implementación del fracking. En esta zona, durante 2025, se produjeron aproximadamente 6 millones de barriles diarios de petróleo y cerca de 22,200 millones de pies cúbicos diarios de gas natural seco, cifras que representan el 44% y 19% de la producción total de Estados Unidos, respectivamente.
Además, Barrera mencionó que la petrolera ha estudiado las experiencias de las compañías YPF y Tecpetrol en Argentina, donde también utilizan fracking para extraer petróleo y gas de formaciones rocosas de baja porosidad mediante la inyección controlada de agua, arena y productos químicos para fracturar el subsuelo.
El directivo subrayó que uno de los principales retos es desarrollar la explotación de hidrocarburos no convencionales de manera sostenible, implementando tecnologías más eficientes como tuberías y cementos innovadores, así como la recirculación de agua para reducir el impacto ambiental. Mientras tanto, expertos consultados señalan que el fracking en México presenta desafíos de sustentabilidad debido a sus elevados costos y las repercusiones sociales y ambientales.
Tras evaluar los potenciales beneficios, el gobierno mexicano está reconsiderando la explotación de yacimientos que requieren fracking para disminuir las importaciones de gas natural provenientes de Estados Unidos, que cubren cerca del 80% del consumo nacional. La presidenta Claudia Sheinbaum anunció la creación de un comité científico para evaluar tecnologías sostenibles vinculadas a esta técnica.
Pemex estima que la producción nacional podría cubrir más del 50% de la demanda de gas para 2030, si se incorporan las reservas no convencionales en sus metas, tomando como referencia los 5,000 millones de pies cúbicos diarios proyectados para el cierre de la administración actual. Según registros oficiales, México cuenta con alrededor de 141,491 billones de pies cúbicos en recursos prospectivos no convencionales, aunque estas aún no son consideradas reservas extractibles probadas.



































































































