
La Arena Ciudad de México se ha consolidado como uno de los espacios más importantes para espectáculos masivos en la capital, albergando desde partidos de la NBA hasta conciertos de renombrados artistas internacionales. Ubicada en la alcaldía Azcapotzalco, su operación y propiedad presentan una estructura empresarial que va más allá de los nombres más visibles del sector.
Contrario a la creencia común, la Arena CDMX no es propiedad directa de Grupo Salinas, pese a existir un vínculo familiar con este conglomerado. El dueño formal del recinto es Grupo Avalanz, fundado y presidido por Guillermo Salinas Pliego, hermano de Ricardo Salinas Pliego, presidente de Grupo Salinas. Grupo Avalanz se dedica principalmente al desarrollo de espacios para entretenimiento en vivo y cuenta con múltiples divisiones, entre ellas Zignia, responsable de la operación de arenas como las de Monterrey y Guadalajara, además de la CDMX.
La gestión diaria de la Arena CDMX está a cargo de Zignia Venues, que se ocupa de la logística y organización de eventos de gran calibre que tienen lugar en el recinto. Esta arena abrió sus puertas en febrero de 2012 tras una inversión de más de 330 millones de dólares, contando con tecnología de punta, capacidad para cerca de 22,400 asistentes, 124 suites de lujo, amplias áreas de estacionamiento, y una pantalla central monumental de 24 por 14 metros, entre otras características destacadas.
A pesar de no tener participación en la propiedad, Grupo Salinas mantiene presencia dentro del recinto a través de publicidad de sus marcas, como Banco Azteca, y vínculos mediáticos, evidenciados en programas televisivos que promocionan eventos realizados en la arena. Guillermo Salinas Pliego, aunque actualmente reside en el extranjero y está retirado de la gestión diaria, sigue siendo pieza clave en las decisiones estratégicas de Grupo Avalanz y su ecosistema de empresas especializadas en entretenimiento.



































































































