
El presidente de Estados Unidos, Donald Trump, utilizó un tiroteo ocurrido en una gala en Washington para defender su polémico proyecto de construir un amplio salón de baile en la Casa Blanca. Este ambicioso recinto, valorado en 400 millones de dólares, ha sido una iniciativa personal de Trump durante su segundo mandato, que enfrenta actualmente impedimentos judiciales.
Los hechos sucedieron durante la cena anual de la Asociación de Corresponsales de la Casa Blanca, celebrada en el hotel Washington Hilton, a pocas calles del complejo presidencial. Un hombre armado intentó ingresar al evento donde estaban presentes el mandatario, la primera dama, altos funcionarios y numerosos periodistas. El Servicio Secreto intervino y logró someter al sospechoso sin que se registraran víctimas.
Trump aseguró que este incidente no habría ocurrido si el nuevo salón de baile ultrasecreto, que se está construyendo en la Casa Blanca, estuviera terminado. En octubre pasado ordenó demoler una sección completa para dar inicio a esta obra, que está diseñada para albergar hasta mil personas en recepciones oficiales, pero cuya ejecución fue suspendida por un juez federal. No obstante, expertos señalan que la gala donde se produjo el tiroteo es un evento privado y no una ceremonia oficial dentro de la residencia presidencial.
El presidente mencionó esta construcción en una rueda de prensa posterior al suceso, y recibió apoyo de algunos aliados políticos que defienden el proyecto. Cabe destacar que la ubicación del hotel Washington Hilton tiene antecedentes cercanos, pues fue escenario en 1981 del intento de asesinato contra el expresidente Ronald Reagan.


































































































