
Las bolsas estadounidenses cerraron con caídas moderadas luego de un aumento en las tensiones geopolíticas en Medio Oriente que ha afectado el mercado energético y generado incertidumbre en los inversores. El índice S&P 500 retrocedió un 0,25% después de alcanzar máximos históricos el día anterior, en un contexto de falta de avances en las negociaciones diplomáticas entre Estados Unidos e Irán.
El Nasdaq y el Dow Jones también registraron pérdidas, afectadas en parte por las caídas en las grandes tecnológicas. Los precios del petróleo Brent siguen elevados, rondando los 102 dólares por barril, debido a las interrupciones en el estrecho de Ormuz, una vía estratégica para el suministro global de energía. La escalada militar incluye órdenes del presidente de Estados Unidos a su Marina para neutralizar embarcaciones que coloquen minas en esa zona.
Las tensiones en la región han provocado una reducción del 20% en los flujos petroleros a nivel mundial, impulsando al alza los precios y generando preocupación sobre el crecimiento económico global. Analistas advierten que la situación ha evolucionado hacia un enfrentamiento en el que ambas partes intentan afectar las rutas de suministro para obtener ventajas económicas.
En el ámbito corporativo, Tesla anunció un aumento significativo en su gasto de capital para 2026, incrementando su inversión en inteligencia artificial y robótica por encima de los 25.000 millones de dólares, lo que generó cierta incertidumbre en el mercado. Por su parte, compañías como Honeywell e IBM mostraron resultados mixtos vinculados a la guerra y la inteligencia artificial, mientras que Comcast y CSX reportaron avances positivos. En el plano laboral, las solicitudes de subsidios por desempleo en Estados Unidos aumentaron moderadamente, pero mantienen la percepción de un mercado robusto.
Este contexto ha afectado también las monedas latinoamericanas, con la mayoría perdiendo terreno frente al dólar ante la incertidumbre y la presión de los precios energéticos. Algunos sectores de la economía global comienzan a mostrar señales de fragilidad, mientras se observan movimientos estratégicos en empresas relacionadas con recursos críticos, como la minera brasileña Serra Verde, objetivo de adquisición por parte de una firma estadounidense para aumentar la producción de tierras raras, esenciales en tecnologías avanzadas.



































































































