
Las autoridades mexicanas informaron que los dos agentes de la CIA que fallecieron recientemente en Chihuahua ingresaron al país sin contar con permiso oficial para llevar a cabo operaciones en territorio mexicano. Uno de los agentes ingresó con un pasaporte diplomático, mientras que el otro lo hizo con visa de turista.
El Gabinete de Seguridad indicó que la legislación nacional no permite la participación de agentes extranjeros en actividades operativas dentro de México. Ante ello, se ha abierto una investigación para esclarecer las circunstancias de su presencia y participación en la zona, la cual se realiza en colaboración con las autoridades de Chihuahua y con la Embajada de Estados Unidos en México.
Los agentes estadounidenses habrían estado involucrados en la localización de dos laboratorios de metanfetaminas en la sierra de Chihuahua, aunque las autoridades mexicanas señalaron que no tenían conocimiento previo de su actuación en el país.
Esta revelación genera un llamado a reforzar los protocolos de cooperación y comunicación entre ambos gobiernos, especialmente en temas de seguridad y combate al crimen organizado, para evitar descoordinaciones y situaciones que afecten la soberanía y autonomía de las instituciones nacionales.


































































































