
En la última década, la televisión de paga en México ha experimentado una transformación significativa marcada por la competencia entre dos grandes proveedores, Sky y Dish, y el creciente impacto de las plataformas de streaming.
Sky inició operaciones en 1996 como resultado de una alianza entre Televisa, News Corporation y Liberty Media, ofreciendo televisión satelital con cobertura amplia, especialmente en zonas alejadas donde el cable no llegaba. Para 2015, más de la mitad de los hogares mexicanos contaban con televisión de paga, dominada por Sky y Dish. Sin embargo, en 2008 Dish irrumpió en el mercado con una estrategia de precios accesibles y diversidad de contenidos, ganando rápidamente suscriptores. En respuesta, Sky creó VeTV para ofrecer paquetes modulares que favorecían a sectores con menor poder adquisitivo.
A pesar del crecimiento inicial y la consolidación de estas empresas, el mercado comenzó a declinar con la aparición de servicios de streaming como Netflix, Disney+ y HBO Max. Entre 2015 y 2022, estos nuevos jugadores captaron más de 9 millones de usuarios, reduciendo notablemente la base de suscriptores tradicionales. Sky, por ejemplo, perdió cerca de un millón de usuarios en 2022 y registró una caída del 13.4% en ingresos en el segundo trimestre de 2023.
Para adaptarse, Sky se fusionó con Izzi en 2025 para fortalecer su oferta, integrando la televisión tradicional y el internet, mientras Dish apuesta por combinar servicios con plataformas digitales. Ambos competidores han tenido que modificar sus modelos originales para enfrentar los cambios en los hábitos de consumo y la tecnología, mostrando el desafío que enfrenta la televisión de paga en México frente a la consolidación del streaming.


































































































