
En 2024, las plataformas de streaming generaron ingresos por 56,163 millones de pesos en México, superando en 18,788 millones a las recaudaciones de las salas de cine, que alcanzaron 37,375 millones. Esto refleja un cambio significativo en los hábitos de consumo audiovisual, donde cada vez más hogares prefieren contenidos digitales en lugar de la experiencia tradicional en salas cinematográficas.
La reducción de la ventana de exhibición en cines, que pasó de aproximadamente 90 a 45 días, y las decisiones estratégicas de los grandes estudios que priorizan el streaming han influido en esta dinámica. Un ejemplo es la película “Frankenstein”, de Guillermo del Toro, que tuvo una exhibición limitada en cines antes de su estreno en Netflix, evidenciando cómo las plataformas influyen en las formas de distribución.
Además, el costo de asistir al cine ha aumentado en los últimos años. El boleto promedio subió de 57 pesos en 2020 a 64.50 pesos en 2024, y sumado al gasto en alimentos y bebidas, el costo total para una salida puede superar los 400 pesos. En contraste, una suscripción mensual a una plataforma de streaming ronda los 174 pesos, ofreciendo una mayor variedad de contenido y facilitando el consumo en casa.
Especialistas destacan que la taquilla depende cada vez más de estrenos destacados y fenómenos cinematográficos. Según Radamés Camargo, analista de la industria, “El crecimiento de la taquilla del cine ya depende muchísimo de los estrenos o títulos que logran captar las salas audiovisuales. El cine necesitaría un fenómeno como el de Barbie-Oppenheimer para tener ingresos significativos”. En un contexto de inflación y presión económica, tanto el cine como las plataformas digitales requieren estrategias para seguir siendo atractivos para los consumidores.



































































































