
El proyecto Olinia, considerado el primer auto eléctrico desarrollado en México, ha ajustado su precio inicial. Aunque inicialmente se esperaba que el vehículo tuviera un costo de 90,000 pesos, el coordinador del proyecto, Roberto Capuano Tripp, confirmó que el precio rondará los 150,000 pesos, manteniéndose como un producto de ultrabajo costo. Olinia está concebido como una alternativa económica y segura para la movilidad urbana que pueda transportar entre dos y cuatro personas, orientada principalmente a entornos citadinos y de vecindario, sin competir con vehículos tradicionales de mayor costo.
El vehículo tendrá una velocidad máxima límite de 50 kilómetros por hora, lo que permitirá un diseño ajustado a las necesidades urbanas y de movilidad sostenible. Además, se prevé que Olinia pueda utilizarse también para el transporte de carga ligera, particularmente en entregas de última milla en ciudades donde el 70% de la población reside. La producción en serie del modelo comenzará en el primer semestre de 2027, tras presentar un prototipo funcional públicamente en junio de este año, días antes de la inauguración del Mundial de Futbol 2026 en la Ciudad de México, evento en el que Olinia tendrá presencia destacada.
El desarrollo del proyecto se está realizando principalmente en Puebla, donde laboran cerca de 70 especialistas procedentes de distintas instituciones tecnológicas del país. Asimismo, el equipo recibió apoyo de la Secretaría de Energía para establecer una planta de fabricación de baterías con capacidad de 150 MegaWh por turno. Dado que la batería representa alrededor del 40% del costo total de un vehículo eléctrico, esta iniciativa busca fortalecer la cadena de valor nacional.
Para que Olinia pueda circular dentro de las normas mexicanas, se está impulsando la creación de una reglamentación similar a la europea para minivehículos urbanos, conocida como categoría L, la cual está en discusión desde octubre de 2025. Este proyecto representa una apuesta innovadora para la movilidad en México, combinando eficiencia, precio accesible y desarrollo local, con un fuerte componente tecnológico y cultural reflejado en el diseño y simbolismo del vehículo.



































































































