
Las solicitudes de hipotecas para la compra de viviendas en Estados Unidos registraron un aumento significativo la semana pasada, alcanzando su mayor nivel desde principios de enero. Este incremento se produce en un contexto de estabilización y disminución de las tasas de interés hipotecarias, lo que contribuye a dinamizar el mercado inmobiliario.
De acuerdo con los datos publicados por la Asociación de Banqueros Hipotecarios (MBA, por sus siglas en inglés), el índice de solicitudes para la compra de vivienda creció un 10.1% en la semana finalizada el 17 de abril. Paralelamente, la tasa fija promedio para hipotecas a 30 años descendió por tercera semana consecutiva, ubicándose en 6.35%, el nivel más bajo desde mediados de marzo. Además, las hipotecas ajustables a cinco años mostraron una baja de 15 puntos básicos, cayendo hasta 5.48%, una reducción importante desde enero.
En otro signo positivo, el índice de refinanciación de la MBA también se incrementó cerca de un 6%, evidenciando que los propietarios aprovechan los menores costos de financiamiento para modificar sus créditos hipotecarios. La baja en las tasas está influida por un descenso del rendimiento de los bonos del Tesoro a 10 años, asociado a expectativas de un acercamiento entre Estados Unidos e Irán para la resolución del conflicto regional, lo que impacta en los costos energéticos y la inflación.
Informes complementarios indican que la demanda interna de viviendas se mantiene sólida. Un reporte reciente de la Asociación Nacional de Agentes Inmobiliarios reveló un aumento del 1.5% en contratos firmados para viviendas de segunda mano durante marzo, impulsado por un repunte en los inmuebles disponibles en el mercado. Con estas señales, el sector inmobiliario en Estados Unidos muestra signos de recuperación y estabilidad después de un período de incertidumbre financiera.



































































































