
Grupo Aeroméxico anunció que anticipa un fuerte impacto en sus costos operativos durante el segundo trimestre de 2026 debido al aumento en los precios del combustible. La aerolínea espera que las medidas de mitigación implementadas, como el incremento en tarifas y la reducción de la capacidad operativa, no sean suficientes para contrarrestar completamente este efecto en dicho periodo.
Andrés Conesa, director general de la compañía, señaló que “prevemos que el segundo trimestre seguirá siendo complicado y anticipamos que será el periodo más débil del año”. No obstante, confiaron en recuperar progresivamente parte de estos costos adicionales, estimando un 50% de recuperación en el segundo trimestre, un 70% en el tercero, y alcanzar la recuperación total para el cuarto trimestre gracias a las iniciativas de control y eficiencia.
Entre las acciones destacan la reducción del gasto discrecional y un mayor despliegue de su flota de aviones Boeing MAX, que ofrecen mejor rendimiento en consumo de combustible. También se frenaron nuevas contrataciones salvo para puestos operativos críticos. Estas estrategias buscan mantener la rentabilidad y flujo de caja, especialmente en mercados internacionales, que aportan alrededor del 70% de los ingresos.
Aarón Murray, director comercial, destacó que los vuelos de fuselaje ancho, como la ruta Ciudad de México-Barcelona, continúan siendo altamente rentables a pesar del alza en costos. Por otra parte, Aeroméxico ajustará su capacidad en rutas nacionales para compensar los costos crecientes, aunque no modificará sus operaciones prioritarias en el Aeropuerto Internacional de la Ciudad de México. Conesa afirmó: “Nuestra máxima prioridad es mantener nuestra cartera de franjas horarias en el AICM. Eso es seguro”. La compañía continuará adaptándose a la evolución del mercado sin sacrificar su posicionamiento estratégico en ese hub.



































































































