
El vicepresidente del Comité Técnico Nacional de Energía Eléctrica e Infraestructura del Instituto Mexicano de Ejecutivos de Finanzas (IMEF), Marcial Díaz Ibarra, advirtió que el tope de 28 pesos por litro impuesto al diésel no representa un negocio rentable para los gasolineros. Durante el 4to Foro Nacional IMEF Energía e Infraestructura, explicó que, aunque el margen de ganancia estimado es de 1.80 pesos por litro, las autoridades sólo están considerando este margen sin tener en cuenta otros costos operativos significativos.
La falta de capacidad de refinación en México ha obligado a importar la mayoría del diésel consumido en el país, lo que eleva su precio debido a gastos de logística y variaciones en el tipo de cambio. Además, están incluidos impuestos como el Impuesto Especial sobre Producción y Servicios (IEPS) y el Impuesto al Valor Agregado (IVA), que encarecen el combustible. Díaz Ibarra destacó que los márgenes son generalmente evaluados en las grandes ciudades, pero sectores como las penínsulas o algunas zonas costeras del Pacífico enfrentan costos que hacen inviables esos márgenes de ganancia.
El experto también señaló que los gasolineros pequeños, con una o pocas estaciones de servicio, difícilmente pueden sostener los precios actuales debido a su bajo volumen de ventas. Actualmente, el precio del diésel a nivel nacional ronda los 28.34 pesos por litro, y en Quintana Roo incluso se ha reportado un precio de hasta 29.21 pesos, según datos de PetroIntelligence.
Por otra parte, la presidenta Claudia Sheinbaum ha señalado de forma reiterada el incremento en el precio del diésel, vinculado principalmente al subsidio al IEPS. Sin embargo, acordó con los gasolineros que la Secretaría de Hacienda y Crédito Público y la Secretaría de Energía revisarán estos datos. Además, se optó por suspender la vigilancia del Servicio de Administración Tributaria (SAT) sobre los gasolineros y se solicitó a la Procuraduría Federal del Consumidor (Profeco) limitar el uso de mantas para exhibir a quienes manejen precios más altos. Aun así, Díaz Ibarra considera que se requiere establecer reglas más claras y ágiles que beneficien efectivamente a los consumidores.



































































































