
El bloqueo prolongado del estrecho de Ormuz, una vía clave para el transporte mundial de petróleo, ya está afectando la demanda global de crudo y elevando las posibilidades de una recesión económica a nivel mundial. Ante la reducción en el suministro, que ha caído al menos un 10%, los países consumidores ricos recurren a reservas estratégicas y adoptan medidas onerosas para garantizar el abastecimiento, pero los expertos alertan sobre un inminente ajuste drástico en el consumo.
Las reservas de petróleo, que inicialmente mitigaron el impacto tras el inicio del conflicto a finales de febrero, se están agotando rápidamente. Esta dinámica impulsa una reducción progresiva en la demanda, primero perceptible en sectores industriales específicos como el petroquímico en Asia, y ahora extendiéndose a mercados generales y consumidores, con síntomas como la cancelación masiva de vuelos en Europa y Estados Unidos, y una caída en el consumo de gasolina y diésel en varias regiones.
Analistas y grandes comerciantes de petróleo indican que una interrupción prolongada del suministro podría duplicar la pérdida desde el actual nivel de mil millones de barriles, acercándose a 5 millones diarios, cerca del 5% de la oferta mundial. Este escenario podría disparar el precio del crudo Brent hasta niveles de 145 a 154 dólares por barril, y en contextos extremos, rozar hasta los 250 dólares, lo que profundizaría la desaceleración económica global.
Frederic Lasserre, jefe de investigación de Gunvor, advirtió que “si no se produce ninguna reapertura en tres meses, la situación se convierte en un problema macroeconómico que podría llevar al mundo a una recesión”. La creciente presión sobre sectores críticos como el transporte y la aviación ya se refleja en aumentos en los precios del diésel y cancelaciones de vuelos. Mientras tanto, la Agencia Internacional de Energía anticipa la mayor caída en la demanda mundial de petróleo en los últimos cinco años, dado que el ajuste económico y del consumo se torna cada vez más inevitable mientras continúe la crisis en Ormuz.


































































































