
Después de casi nueve años de detención, Roberto Borge Angulo, exgobernador de Quintana Roo, salió del Centro Federal de Rehabilitación Psicosocial número 16 en Morelos para continuar su proceso judicial bajo prisión domiciliaria. Borge, quien estuvo recluido desde 2018 por cargos relacionados con lavado de dinero y otras acusaciones de corrupción, fue equipado con un brazalete electrónico que permitirá su monitoreo permanente mientras permanece en un domicilio del Estado de México.
La liberación se logró tras la absolución el 28 de mayo por el delito de delincuencia organizada, considerado el principal impedimento para su salida, ya que implicaba prisión preventiva obligatoria. Un juez federal revocó dicho cargo por falta de pruebas suficientes presentadas por la Fiscalía General de la República, lo que abrió la puerta para sustituir su prisión preventiva por arresto domiciliario, medida que estaba dispuesta desde diciembre de 2023 en el proceso por lavado de dinero.
Roberto Borge fue detenido en junio de 2017 en Panamá cuando intentaba abordar un avión rumbo a París y fue extraditado a México en 2018. En su contra existen acusaciones por la venta irregular de bienes inmuebles en Quintana Roo a familiares y presuntos testaferros a precios por debajo del valor comercial, operación que habría causado pérdidas millonarias al patrimonio estatal.
Aunque su situación de prisión cambió, el exmandatario priista continúa enfrentando procesos legales por presuntos actos de corrupción cometidos durante su administración entre 2011 y 2016. La medida de arresto domiciliario incluye el uso obligatorio de un dispositivo electrónico y una garantía económica impuesta como condicionantes de su libertad.



































































































