
OpenAI ha dado un paso significativo en el desarrollo tecnológico al anunciar la creación de su primer chip propio de inteligencia artificial, denominado ‘Jalapeño’. Este procesador, diseñado desde cero en colaboración con el fabricante de semiconductores Broadcom, está orientado a optimizar el funcionamiento y acelerar el rendimiento de grandes modelos de lenguaje como ChatGPT.
El chip, catalogado internamente como un “Procesador de Inteligencia” o “acelerador de IA”, se dirige a apoyar distintas cargas de trabajo del ecosistema de OpenAI, incluyendo sistemas de programación como Codex, su interfaz de programación de aplicaciones (API) y futuros productos con agentes automatizados. Además, con este desarrollo, la compañía busca avanzar en la eficiencia y capacidad tecnológica al controlar más directamente parte de su infraestructura.
Greg Brockman, presidente de OpenAI, destacó la importancia de esta innovación señalando: “Al diseñar nosotros mismos una mayor parte de la infraestructura tecnológica, podemos ofrecer más inteligencia con mayor eficiencia y seguir impulsando la IA avanzada hacia un acceso más amplio”. La entrega de las primeras muestras del chip se realizó a los máximos ejecutivos de OpenAI, Sam Altman y Brockman.
Históricamente, OpenAI ha dependido mayoritariamente de las unidades de procesamiento gráfico (GPU) de Nvidia para entrenar y operar sus modelos. Con el lanzamiento de Jalapeño, la empresa busca diversificar su cadena de suministro tecnológica, complementando sus acuerdos con otros proveedores como AMD, Cerebras y Amazon Web Services. Tras el anuncio, las acciones de Broadcom en Wall Street mostraron una recuperación inicial cercana al 2%, estabilizándose posteriormente alrededor del 1%.



































































































