
Un investigador mexicano diseñó un algoritmo innovador que detecta daños estructurales ocultos en edificaciones, puentes y otras construcciones civiles. Este desarrollo busca minimizar los riesgos tanto humanos como económicos en México, un país caracterizado por su alta actividad sísmica. El método, denominado “Rigideces Base”, fue desarrollado por Ramsés Rodríguez Rocha, profesor de la Escuela Superior de Ingeniería y Arquitectura (ESIA) del Instituto Politécnico Nacional (IPN).
El sistema se basa en la colocación de acelerómetros en diversos puntos de una construcción para captar las vibraciones dinámicas. Estos datos son procesados mediante softwares como Matlab para reconstruir el estado inicial de la estructura sin daño. Posteriormente, se compara esta referencia con la respuesta actual para identificar cuáles columnas o vigas han perdido rigidez y en qué grado.
Rodríguez Rocha señaló que esta herramienta puede ser decisiva para determinar si un inmueble requiere refuerzos o incluso demolición, previniendo así posibles pérdidas humanas y daños económicos considerables. Recomienda que el algoritmo se emplee en edificios con antigüedad superior a 15 años, en aquellos afectados por sismos intensos o que hayan cambiado su uso.
México se ubica entre las regiones con mayor actividad sísmica a nivel mundial debido a la interacción de placas tectónicas como las de Cocos, Rivera, Norteamérica, Pacífico y Caribe. El Servicio Sismológico Nacional reportó más de 33 mil sismos en 2024 y más de 40 mil en 2025, aunque la mayoría de menor intensidad. Sin embargo, los sismos de alta magnitud han generado miles de víctimas y daños en infraestructura vital. El algoritmo está protegido por un registro oficial de derechos de autor, y el autor ofrece su uso como una contribución social para autoridades como el Gobierno de la Ciudad de México.



































































































