
Manuel Adorni, actual Jefe de Gabinete del gobierno argentino, está en el centro de una crisis política y judicial que podría culminar con su renuncia en las próximas horas. El funcionario está siendo investigado por presunto enriquecimiento ilícito y evasión fiscal, situaciones que han debilitado su posición en el Ejecutivo de Javier Milei.
Se espera que la decisión sobre su continuidad se anuncie este sábado, posiblemente antes o después del partido de la Selección Argentina en el Mundial 2026 contra Jordania. Hasta hace poco, el presidente Milei se mostraba reticente a desplazamientos dentro de su gobierno, pero la presión de los escándalos ha llevado a una reducción de las responsabilidades de Adorni, como la designación del economista Adrián Ravier como nuevo vocero presidencial, reemplazando a Adorni en esa función clave.
El conflicto comenzó a principios de marzo cuando se hizo pública la presencia de la esposa de Adorni en un vuelo oficial sin justificación clara, lo que generó un amplio rechazo mediático y político. Luego surgieron otras polémicas relacionadas con viajes privados y una investigación judicial que avanza sobre su patrimonio, la concordancia entre sus ingresos y gastos y la financiación de adquisiciones inmobiliarias, incluyendo un departamento valorado en 230 mil dólares comprado con una hipoteca sin intereses otorgada por las mismas vendedoras.
En recientes declaraciones, el propio Adorni admitió haber mantenido durante años fondos no declarados asociados a inversiones en criptomonedas y corrigió sus declaraciones juradas. Además, se reveló la compra de equipo gamer con tarjetas de crédito de empleados públicos bajo su mando. En este panorama, el presidente Milei reconoció que apartaría a Adorni si la justicia dictaminara su culpabilidad.



































































































