
Un amplio estudio global ha identificado 641 genes que hasta ahora desconocían su asociación con la esquizofrenia, un trastorno cerebral complejo. Esta investigación involucró a más de 60 hospitales psiquiátricos de diversas partes del mundo y analizó datos genéticos de más de 100,000 personas, además de muestras de tejido cerebral.
Los científicos emplearon un novedoso enfoque que va más allá de las variantes genéticas cercanas a los genes, evaluando cómo se comunican en redes de largo alcance dentro del cerebro. Este método analítico permitió revelar cientos de genes que los modelos convencionales no habrían detectado.
Según Giulio Pergola, investigador del Instituto Lieber para el Desarrollo Cerebral, “al incorporar redes de coexpresión génica, hemos iluminado prácticamente todo el panorama genético, revelando cómo las variantes genéticas distantes se coordinan para construir la base genética de la esquizofrenia”.
Los hallazgos señalan que la esquizofrenia no depende solo de genes individuales sino del trabajo conjunto de redes genéticas, involucrando vías relacionadas con la señalización del glutamato, la comunicación celular cerebral, procesos inmunitarios y el desarrollo cerebral. Daniel Weinberger, director ejecutivo del Instituto Lieber, destacó que este conocimiento puede acercar a una psiquiatría de precisión, con tratamientos adaptados a perfiles biológicos específicos.



































































































