
La disminución en la exploración y producción de hidrocarburos en México ha afectado los ingresos fiscales del país, despertando nuevamente el debate sobre la reapertura de las rondas petroleras. Este mecanismo, que fue impulsado en la reforma energética de 2013, permitió la participación privada en la explotación y exploración de petróleo y gas, y es considerado por especialistas como una vía para complementar la inversión de Pemex y elevar la producción nacional.
En el Congreso Internacional sobre Regulación, Energía y Sostenibilidad en Iberoamérica, el especialista en Derecho Energético, Ayax Gutiérrez Villascán, explicó que la suspensión de las rondas petroleras ha reducido la actividad exploratoria y, por ende, disminuido el flujo de ingresos fiscales al Estado: “A menor número de actividades, tenemos menor número de captación de ingresos, sobre todo fiscales. El simple hecho de suscribir un contrato el estado mexicano ya recibía un ingreso (…) ahora con la pausa de las rondas petroleras, hay una disminución de capital derivado de estas actividades”.
Gutiérrez Villascán destacó que la reactivación no implicaría perder el control estatal ni el papel preponderante de Pemex en el sector, sino que permitiría un trabajo conjunto o independiente con capital privado, lo que incrementaría la producción y recursos para las comunidades productoras. Los ingresos provenientes de las licitaciones petroleras también se destinan en parte al Fondo Mexicano del Petróleo y a regiones donde se realizan estas actividades.
Las rondas petroleras, canceladas en 2019 al inicio del actual gobierno, facilitaron que empresas nacionales y extranjeras invirtieran en estudios geológicos y exploración. Se adjudicaron 103 contratos que hasta febrero de 2025 generaban inversiones acumuladas cercanas a 19,000 millones de dólares y más de 12,000 millones en ingresos para el Estado. Actualmente, la política energética favorece contratos mixtos con Pemex, pero estos incluyen sólo áreas con reservas conocidas, limitando la exploración y la incorporación de nuevos yacimientos. Expertos coinciden en que retomar rondas petroleras sería clave para atraer inversión a largo plazo y fortalecer las finanzas públicas del país.



































































































