
Las empresas enfrentan un entorno cada vez más complejo debido a la volatilidad económica, tensiones geopolíticas y cambios estructurales en los mercados. En este contexto, el papel del Consejo de Administración cobra mayor relevancia, demandando una visión fresca y la capacidad para abordar temas críticos con profundidad y oportunidad. Un estudio realizado por KPMG México revela las características actuales de estos órganos de gobierno y los principales desafíos que enfrentan.
En cuanto a su conformación, la mayoría de los consejeros forman parte de no más de tres consejos, mientras que el tamaño de estos órganos suele oscilar entre cinco y nueve integrantes. La participación independiente representa entre 21% y 30% en una cuarta parte de los consejos encuestados. Aunque la frecuencia tradicional de reuniones es trimestral, se observa una creciente tendencia a realizar más sesiones para responder a las exigencias actuales. Asimismo, los integrantes destinan entre una y tres horas semanales para cumplir sus funciones.
La adopción de tecnologías disruptivas, especialmente la inteligencia artificial, es un reto prioritario para los Consejos de Administración. La creciente preocupación por la ciberseguridad requiere contar con miembros especializados o recurrir a asesorías externas y comités dedicados. Esta adaptación tecnológica es crucial para mantener la competitividad y mitigar riesgos.
Por otro lado, la geopolítica se vuelve un factor determinante a analizar más detenidamente, ya que sus impactos pueden generar cambios abruptos en los planes estratégicos empresariales. Además, el cumplimiento regulatorio ha escalado en importancia debido a la incertidumbre fiscal y legal; por ello, las organizaciones destinan mayor tiempo y recursos para monitorear el apego a normativas y evitar riesgos reputacionales.
En resumen, el Consejo de Administración debe profesionalizarse y diversificarse para responder con agilidad a los retos y oportunidades actuales. Aquellos consejos que son activos, con diversidad en sus miembros y un análisis profundo de su entorno, están mejor posicionados para la resiliencia y el éxito sostenible.



































































































