
La Alianza Nacional de Pequeños Comerciantes (ANPEC) ha advertido que la implementación de la “ley seca” en el Centro Histórico y Paseo de la Reforma en Ciudad de México podría ocasionar pérdidas económicas cercanas a los 25 millones de pesos para unos 5,000 negocios locales, como tiendas de abarrotes, supermercados y comercios de conveniencia. La medida, decretada por la autoridad capitalina para las horas previas y durante el partido entre México y República Checa en la Copa Mundial 2026, busca mantener el orden en el área, pero afecta directamente a los pequeños comerciantes que tienen una jornada de alta demanda justo por estos eventos.
Cuauhtémoc Rivera, presidente de la ANPEC, señaló que la restricción para vender bebidas alcohólicas, vigente desde las 15:00 horas del 24 de junio hasta las 7:00 horas del día siguiente, impacta negativamente a miles de establecimientos ubicados en colonias como Juárez, Tabacalera, San Rafael y Cuauhtémoc, además del Centro Histórico. Sin embargo, aclaró que no se prohíbe la venta por copeo en restaurantes, salones de fiestas, hoteles o clubes privados.
Aunque reconoció el interés de las autoridades para garantizar seguridad durante el Mundial, Rivera consideró contradictorio limitar la actividad comercial justo cuando la ciudad recibe una gran derrama económica y un ambiente festivo. “Celebrar a México no puede convertirse en una actividad restringida”, enfatizó, al subrayar que el Ángel de la Independencia sigue siendo un punto emblemático para la expresión ciudadana y que la pasión futbolera debe celebrarse con orden sin afectar el comercio formal.
Finalmente, el dirigente hizo un llamado a privilegiar medidas proporcionales y derivadas del diálogo con los sectores productivos para mantener la seguridad sin perjudicar a los comercios, especialmente en fechas de alta demanda como los partidos del equipo nacional en la Copa Mundial.



































































































