
Las autoridades de la Ciudad de México han decretado la suspensión de clases para el día 30 de junio en todos los niveles educativos, tanto en escuelas públicas como privadas. Esta medida tiene como objetivo facilitar la movilidad urbana y garantizar la seguridad vial durante esa jornada. Además, se habilitará la modalidad de trabajo a distancia o home office para las dependencias gubernamentales.
La presidenta Claudia Sheinbaum señaló que esta iniciativa busca también asegurar la continuidad de las actividades administrativas y mantener la eficiencia en los servicios públicos. La decisión responde a la necesidad de mitigar la congestión vial y promover una mejor organización en la capital del país durante ese día.
Las instituciones educativas de la ciudad se adaptarán a la suspensión de clases, mientras que la población laboral está llamada a aprovechar el teletrabajo para contribuir a la reducción del tránsito y proteger la seguridad de los peatones y conductores. Esta estrategia forma parte de las acciones coordinadas para optimizar la movilidad y servicios en la CDMX.
La administración local reitera su compromiso para mantener una adecuada gestión urbana y ofrecer alternativas que favorezcan a la ciudadanía, enfatizando la relevancia de la responsabilidad social y administrativa en este contexto.



































































































