
El presidente de Estados Unidos, Donald Trump, rechazó la más reciente propuesta de paz presentada por Irán para poner fin al conflicto que persiste desde hace diez semanas, calificándola de “totalmente inaceptable”. El intercambio de ofertas ocurre mientras ambas partes intentan mantener un delicado alto el fuego en la región.
Trump había planteado que Irán permita el tránsito sin restricciones por el estratégico estrecho de Ormuz y que, a cambio, Washington levante el bloqueo a los puertos iraníes durante el próximo mes, seguidos de negociaciones nucleares. Por su parte, el gobierno iraní propuso diluir parte de sus reservas de uranio altamente enriquecido y transferir el resto a un tercero, aunque descartó desmantelar sus instalaciones nucleares.
La agencia semioficial iraní Tasnim negó la veracidad de reportes sobre la manipulación de material nuclear señalados por medios internacionales y enfatizó su demanda de un cese inmediato de las hostilidades, la liberación de activos congelados y el levantamiento de sanciones estadounidenses, además de insistir en la gestión autónoma iraní del estrecho de Ormuz. El rechazo del plan fue descrito por Teherán como equivalente a una rendición, indicando que Estados Unidos también debe reparar los daños ocasionados por la guerra.
Pese a la tregua vigente desde el 8 de abril, incidentes recientes como un ataque con drones que dañó un carguero frente a Qatar han generado tensiones. El primer ministro israelí, Benjamin Netanyahu, advirtió que el conflicto sigue activo y recalcó la necesidad de anular la capacidad nuclear iraní. Trump, por su parte, mantiene una postura firme contra la adquisición de armas nucleares por parte de Irán y continúa su agenda diplomática, incluyendo una visita a China, con el objetivo de presionar para una solución.
El conflicto ha cobrado miles de vidas y afecta los mercados energéticos globales, con impactos significativos en los precios del petróleo y gas, sector cuya estabilidad advierten expertos podría tardar meses en recuperarse, incluso con la reapertura inmediata del estrecho estratégico.



































































































