
SpaceX ha firmado un importante acuerdo con Reflection AI para suministrar capacidad de computación valorada en hasta 6,300 millones de dólares. En este contrato, Reflection AI pagará 150 millones de dólares mensuales desde el 1 de julio y hasta 2029 por el acceso a chips Nvidia GB300, ubicados en el centro de datos Colossus 1 en Memphis, Tennessee. Estos chips se utilizan para el entrenamiento y operación de modelos avanzados de inteligencia artificial.
Este convenio es el tercero en pocos meses que SpaceX establece, sumándose a otros contratos con Anthropic y Google, que implican pagos aún mayores, también hasta 2029 y con opción de cancelación tras un aviso de noventa días. Reflection AI, que se fundó en 2024 por ex investigadores de IA de Google Deepmind, está enfocada en tecnologías de código abierto y aún no ha lanzado modelos propios, pero ha sido valorada en 25,000 millones de dólares en sus rondas privadas de financiación.
La startup resaltó la relevancia del código abierto en el ecosistema de la inteligencia artificial, subrayando que “más naciones y empresas reconocen los riesgos y costos asociados con la dependencia exclusiva de modelos cerrados” y expresaron su intención de impulsar la “inteligencia abierta estadounidense”.
Este acuerdo coincide con la salida a bolsa histórica de SpaceX y su primera emisión de bonos para refinanciar capital, a pesar de una caída del 16% en sus acciones durante la jornada, que luego tuvo una recuperación cercana al 1% en el mercado posterior al cierre.



































































































