
La asamblea de dueños de la Liga MX decidió prorrogar los derechos de transmisión de los partidos de la Selección Mexicana a favor de Televisa Univisión y TV Azteca, garantizando así que los encuentros de la selección nacional continúen viéndose en televisión abierta. Según informes, el contrato se amplió por ocho años más, extendiéndose hasta 2034, en un acuerdo valuado cerca de 300 millones de dólares. Esta cifra supera los 263 millones que ambas televisoras desembolsaron para las licencias correspondientes al periodo 2018-2026.
Aunque ni Televisa ni TV Azteca han emitido pronunciamiento oficial, este acuerdo reafirma la hegemonía que estas compañías mantienen sobre la transmisión del fútbol nacional, permitiendo que el público mexicano siga disfrutando los partidos del Tri sin necesidad de recurrir a servicios de paga.
En esta nueva etapa, las cadenas deben compartir parte de los derechos con plataformas de streaming. Claro Sport, propiedad de América Móvil, se sumará a la distribución digital dentro del territorio nacional, mientras que a nivel internacional será TUDN, filial de Televisa, la encargada. Además, Netflix tendrá la exclusividad para la Copa Oro y la Nations League de Concacaf hasta 2029, permitiendo que estos torneos sean transmitidos en dicha plataforma a nivel mundial.
Este escenario evidencia la creciente importancia del streaming como complemento a la televisión abierta y la disposición de gigantes digitales internacionales para invertir en derechos deportivos, buscando captar audiencias globales. Adicionalmente, circulan negociaciones para que narradores reconocidos del fútbol mexicano puedan participar en la transmisión de los partidos en Netflix, fortaleciendo así la experiencia para los suscriptores de la plataforma.


































































































