
El gobierno de Nuevo León, uno de los estados más industrializados de México, ha manifestado apertura para analizar la posibilidad de utilizar fractura hidráulica horizontal, conocida como fracking, con el objetivo de incrementar la producción de gas natural. Este insumo es esencial para la generación de electricidad y para los procesos productivos de las grandes empresas de la región.
Betsabé Rocha Nieto, secretaria de Economía del estado, explicó que Nueva León se beneficia actualmente del acceso a gas a bajo costo proveniente de Texas, donde se emplea esta técnica para extraer hidrocarburos, y que ahora cuenta con la oportunidad de aprovechar yacimientos no convencionales en territorio mexicano. Rocha resaltó la importancia de desarrollar los recursos propios para mejorar la competitividad local.
Las cuencas terrestres Sabinas-Burro-Picachos y Burgos, que se extienden parcialmente por Nuevo León, cuentan con un considerable volumen de recursos prospectivos no convencionales de gas natural, con estimaciones de 67 y 54 billones de pies cúbicos respectivamente. Sin embargo, aún no se cuenta con reservas que garanticen una extracción comercial viable.
La funcionaria señaló que el gobierno estatal considera fundamental analizar minuciosamente el impacto social y ambiental de esta técnica, especialmente a la luz del comité científico que el Ejecutivo federal ha conformado para determinar métodos de fractura hidráulica con menor impacto ambiental. Añadió que es indispensable integrar a la sociedad para lograr una aplicación segura y responsable de esta herramienta energética, respetando normas y estándares que minimicen el daño. En este contexto, la presidenta Claudia Sheinbaum ha reabierto el debate sobre el fracking, que estuvo vetado en administraciones anteriores por preocupaciones ambientales y consumo excesivo de agua.


































































































