
El Gobierno mexicano, encabezado por la presidenta Claudia Sheinbaum, mantiene una postura prudente respecto a la llegada de turistas internacionales durante el Mundial de Fútbol 2026. La expectativa oficial señala que México podría recibir aproximadamente 10 millones de visitantes en junio, mes en el que se inaugura el torneo y el país será anfitrión de 13 partidos distribuidos entre Ciudad de México, Guadalajara y Monterrey.
Aunque funcionarios locales han destacado el ambiente festivo único que ofrecerán estas ciudades, la administración reconoce que esta edición es atípica ya que el evento se divide entre tres países y las distancias geográficas son mayores, lo que podría limitar la estancia prolongada de los turistas tradicionales que siguen a sus selecciones.
Josefina Rodríguez, secretaria de Turismo, mencionó en una conferencia que “podríamos superar los 10 millones de visitantes internacionales en junio”, sin embargo destacó que este número es comparable al flujo registrado en diciembre de 2025, cuando México recibió 10.1 millones de turistas por las celebraciones navideñas, según cifras del Instituto Nacional de Estadística y Geografía (Inegi).
Además del impacto turístico, la presidenta Sheinbaum puntualizó la importancia que tiene para México la imagen que se proyecta ante el mundo. Subrayó que las festividades populares y la hospitalidad de los mexicanos desmienten percepciones negativas sobre violencia o inseguridad. Por su parte, se anticipa una derrama económica cercana a los 3,000 millones de dólares, derivada del gasto combinado de visitantes nacionales e internacionales.
A pesar del entusiasmo, la organización se ha visto enfrentada a retos como protestas sociales en Ciudad de México y advertencias de alertas de viaje por parte del gobierno de Estados Unidos, lo que ha moderado las expectativas iniciales respecto al incremento en la ocupación hotelera y el turismo durante el Mundial.



































































































