
A los 77 años murió Javier Coello Trejo, reconocido abogado mexicano que destacó por su papel en el combate al narcotráfico y la corrupción durante varias administraciones. Coello Trejo fue subprocurador de la Procuraduría General de la República (PGR) en la era de José López Portillo, donde se ganó el apelativo de “El Fiscal de Hierro” por ordenar capturas clave de funcionarios y líderes sindicales con presuntos vínculos ilícitos.
Entre sus acciones más memorables está la detención de Joaquín Hernández Galicia, alias “La Quina”, líder del Sindicato de Trabajadores Petroleros, quien fue arrestado en enero de 1989 por tráfico de armas. Además, bajo su gestión se logró uno de los mayores decomisos de cocaína hasta ese momento, con 150 kilos en un rancho entre Chiapas y Campeche. Su lucha también incluyó la detención de narcotraficantes de renombre como Miguel Ángel Félix Gallardo y Amado Carrillo Fuentes, conocido como “El señor de los cielos”.
Su carrera comenzó muy joven en Chiapas, trabajando primero en asuntos jurídicos indígenas y luego como agente del Ministerio Público. A lo largo de su trayectoria, ocupó diversos cargos públicos y fundó su propio despacho de abogados en 1984. En los años noventa, fue nombrado procurador del consumidor por el presidente Carlos Salinas de Gortari.
En años recientes, fue abogado defensor del exdirector de Pemex Emilio Lozoya Austin, vinculado a casos de corrupción por sobornos de la empresa Odebrecht. Sin embargo, abandonó la defensa tras revelarse audios donde la Fiscalía General de la República intervenía para cambiar la representación legal de Lozoya. Javier Coello Trejo es recordado como una figura emblemática cuyo trabajo marcó un capítulo importante en la lucha contra la corrupción y el crimen organizado en México.



































































































