
El Banco de México ha decidido mantener la tasa de interés en 6.5%, consolidando la postura monetaria adecuada para afrontar los desafíos del actual entorno macroeconómico, en particular los derivados de la situación internacional. Esta resolución corresponde a la reunión del 24 de junio pasado, en donde la Junta de Gobierno evaluó que el nivel de la tasa resulta apropiado para atender los riesgos existentes.
El banco central sustentó la decisión considerando los niveles actuales del tipo de cambio, la ausencia de presiones inflacionarias provenientes de la demanda interna y el grado de restricción que ha impuesto la política monetaria. La inflación general mostró una reducción, situándose en 4.57% en la primera mitad de junio, después de un repunte registrado en marzo. No obstante, esta baja se ha comenzado a presentar desde abril, cuando bajó a 4.52%.
La Junta atribuye parcialmente a los servicios turísticos el incremento temporal de la inflación, provocado por una mayor demanda vinculada a la Copa Mundial de Fútbol de 2026. En cuanto al desempeño económico, Banxico señala una recuperación esperada en el segundo trimestre de 2026 luego de la contracción observada previamente, aunque persisten señales de debilidad en el consumo privado, la inversión y el mercado laboral. La demanda externa sigue siendo un factor importante para el crecimiento económico.
Por último, el banco central subrayó que continuará con una postura cautelosa, preparando el terreno para mantener la tasa de referencia en este nivel durante un periodo prolongado. Esto servirá para monitorear el comportamiento de la inflación y sus factores, con la finalidad de garantizar una convergencia sostenida hacia la meta permanente de estabilidad de precios.



































































































