
Alpek, la compañía petroquímica mexicana, ha revelado una nueva etapa de desinversiones con la intención de fortalecer su flujo de efectivo ante un entorno de mercado que se encuentra en constante cambio. Jorge Young, director general de la empresa, explicó en una conferencia con analistas que durante la segunda mitad del año se espera concretar la venta de varias plantas y activos en México y Estados Unidos, lo que podría generar ingresos estimados entre 30 y 50 millones de dólares.
El directivo señaló que la lista incluye activos de menor tamaño y terrenos diversos, apuntando que la cifra podría incluso superar el rango previsto. Sin embargo, advirtió que algunas transacciones están sujetas a procesos de diligencia más prolongados, retrasando su cierre.
Como parte de la primera fase del plan de monetización de activos no estratégicos, Alpek ya vendió un terreno en Beaver Valley, Pensilvania, operación que aumentará en 10 millones de dólares su flujo de caja libre en el segundo trimestre de 2026. Paralelamente, la empresa decidió cerrar plantas de reciclaje en Argentina y en Reading, Pensilvania, con el fin de centrar recursos en sus operaciones más competitivas, especialmente ante una mayor demanda de PET virgen.
Respecto a proyectos con alto potencial, el plan de desarrollo urbanístico y regulatorio para el terreno que mantiene en Monterrey sigue en curso, por lo que no se proyecta su venta en los próximos dos años. Además, la compañía anunció una inversión de 70 millones de dólares en los próximos tres años para ampliar la gama de productos diferenciados en su planta de polipropileno.


































































































