
Wall Street abrió con pérdidas significativas este jueves, tras unas decepcionantes previsiones de la empresa Broadcom para su división de semiconductores de inteligencia artificial, que impactaron especialmente al sector tecnológico. La caída se produce en un contexto donde el conflicto en Medio Oriente mantiene la atención de los inversionistas, sumándose a la volatilidad de los precios del petróleo.
Broadcom reportó que sus ingresos esperados en el segmento de semiconductores para inteligencia artificial serán de 16,000 millones de dólares en el tercer trimestre fiscal, cifra inferior a los 17,200 millones previstos por analistas. Además, para el cierre de su año fiscal en octubre, la compañía proyecta ingresos por 56,000 millones, por debajo de los 57,600 millones estimados. Estas cifras provocaron una caída de alrededor del 14% en sus acciones, reflejando la incertidumbre sobre las valoraciones elevadas del mercado tecnológico tras una fuerte racha alcista.
El retroceso también afectó a otras compañías del sector, como CrowdStrike, que sufrió descensos pese a elevar sus propios pronósticos de ingresos. La presión se extendió a mercados internacionales, con el índice Kospi de Corea del Sur cayendo un 1.8%, y una caída del 1.7% en el indicador MSCI de mercados emergentes. Paralelamente, los bonos del Tesoro estadounidense mostraron un repunte en sus precios, con la tasa a 10 años ajustándose a 4.45%, influenciada por datos económicos que mostraron un aumento mayor al esperado en las solicitudes de subsidio por desempleo.
En Medio Oriente, la posible reducción de tensiones ha impulsado una baja en los precios del petróleo Brent, ubicándose por debajo de los 96 dólares por barril, aunque la incertidumbre persiste debido a la falta de avances concretos en negociaciones entre Estados Unidos e Irán. El oro mostró un aumento cercano al 1%, favorecido por menores rendimientos en bonos y una leve debilidad del dólar. En contraste, Bitcoin experimentó una caída hasta 61,322 dólares, alcanzando mínimos de cuatro meses debido a salidas récord de fondos y preocupaciones por el impacto económico del conflicto regional.
En el ámbito corporativo, destacan las subidas de Arm Holdings, que incrementó su valor bursátil en 218,000 millones de dólares tras un crecimiento del 277% en 2026, y la estrategia de Revolut, que prepara el lanzamiento de cinco nuevas tarjetas de crédito en Reino Unido y busca expandir su negocio de préstamos. Por su parte, Trafigura duplicó sus ganancias semestrales hasta 4,090 millones de dólares, impulsada por la volatilidad en materias primas.
Este panorama genera incertidumbre sobre si la corrección actual en tecnología representa una pausa temporal dentro del auge de la inteligencia artificial o el inicio de una rotación hacia sectores con valoraciones más moderadas.



































































































