
La embotelladora Topo Chico ha suscrito un acuerdo reparatorio con la Secretaría de Hacienda y Crédito Público (SHCP), mediante el cual realizó un pago de 2,593 millones de pesos para regularizar su situación fiscal y evitar que la Fiscalía General de la República (FGR) ejerciera acción penal en su contra. Este acuerdo se gestionó con la intervención del Órgano Especializado de Mecanismos Alternativos de Solución de Controversias (OEMASC), que facilitó la mediación entre las partes y permitió cerrar definitivamente la investigación iniciada por la Procuraduría Fiscal de la Federación.
De este modo, la FGR destacó que la resolución se logró a través de un procedimiento confidencial y voluntario que extingue la acción penal mediante el cumplimiento inmediato del acuerdo. Topo Chico, marca propiedad de The Coca-Cola Company, con raíces en Monterrey desde 1895 y adquirida por Coca-Cola en 2017, logró resolver esta situación fiscal con un pago considerable que evitó un proceso penal.
Este acuerdo es uno de los más significativos en los últimos años debido al monto involucrado. Sin embargo, la FGR sigue con otros temas fiscales pendientes, especialmente la reclamación por daños por 3,784 millones de pesos contra el expresidente de Altos Hornos de México, Alonso Ancira, derivado de la venta de Agronitrogenados. En ese caso, la FGR también investiga a Emilio Lozoya Austin, exdirector de Pemex, en vinculaciones relacionadas a esa operación.
En resumen, Topo Chico logró solucionar su conflicto fiscal mediante un acuerdo reparatorio que implicó un pago millonario, lo que le permitió evitar enfrentar procesos penales, marcando un precedente importante en mecanismos alternativos de resolución de controversias fiscales.



































































































