
La final de la Copa Mundial de la FIFA entre España y Argentina terminó empañada por un altercado entre jugadores de ambos equipos, lo que ha provocado que la FIFA inicie una investigación oficial. Tras el triunfo de España, diversos videos mostraron una confrontación física que aparentemente comenzó después de que el futbolista argentino Nahuel Molina golpeara en el estómago al capitán español Rodri al salir al campo.
Este acto desencadenó un conflicto mayor en el que también participaron otros futbolistas argentinos, entre ellos Leandro Paredes, quien fue visto sujetando por el cuello a Eric García y derribando a Gavi. Lo que debía ser una celebración terminó en una pelea que generó críticas tanto de aficionados como de expertos.
La FIFA detalló que, con base en el artículo 36 del Código Disciplinario, un fiscal de disciplina y ética ya está analizando los hechos para determinar posibles infracciones. Además de este incidente, se investiga otra controversia relacionada con Argentina: la exhibición de una pancarta con la frase “Las Malvinas son Argentinas” tras la semifinal contra Inglaterra, acción que podría vulnerar las normas que prohíben manifestaciones políticas en el estadio.
Este no es el primer episodio problemático para Argentina en una Copa Mundial. En 2022, el equipo fue sancionado por conductas consideradas ofensivas y violaciones a los principios de juego limpio, aunque en esa ocasión las multas no afectaron deportivamente a los jugadores. Los casos abiertos ahora podrían derivar en sanciones disciplinarias, pero no se espera que tengan la magnitud de suspensiones prolongadas, como en otras situaciones históricas.



































































































