
En el transcurso de 2026, Carlos Slim ha intensificado sus inversiones para consolidar y expandir su influencia en los sectores de telecomunicaciones y energía, pilares fundamentales de su conglomerado empresarial. A través de América Móvil y su subsidiaria energética Zamajal, ha desplegado una importante cantidad de recursos financieros para la adquisición de empresas clave en México y diversos países de América Latina.
Recientemente, América Móvil adquirió la totalidad de WOW, operador de telecomunicaciones en Perú, fortaleciendo así su presencia en esa región, aunque el monto de la transacción no fue divulgado. En meses anteriores, la misma empresa aseguró el 73% de Desktop, un proveedor brasileño de internet por fibra óptica, en una operación valorada en 4,000 millones de reales, y completó también la compra del 100% de ClaroVTR en Chile, reforzando su posicionamiento en el mercado chileno.
En cuanto al sector energético, Zamajal ha incrementado su participación en Talos Energy México a un 80%, incluyendo una posición mayoritaria en el desarrollo del yacimiento Zama, uno de los proyectos petroleros más significativos en el país, trabajando en conjunto con Pemex. Además, adquirió Fieldwood México, que posee participaciones en importantes campos petroleros, y recientemente compró el 30% que TotalEnergies tenía en el Bloque 30, ubicado en la Cuenca Salina del Istmo, en una clara apuesta por la exploración y producción de hidrocarburos.
Estas operaciones reflejan una estrategia sólida y continua para fortalecer y diversificar el imperio económico de Carlos Slim. Conforme a evaluaciones recientes, su patrimonio se ha incrementado alrededor de 18,000 millones de dólares desde principios de año, alcanzando estimaciones cercanas a 129,000 millones, posicionándolo entre las personas más acaudaladas a nivel mundial.



































































































