
Elementos del Ejército mexicano hallaron y aseguraron dos instalaciones clandestinas dedicadas al procesamiento ilegal de combustibles en Reynosa, Tamaulipas, que se presume operaban bajo el control de grupos del crimen organizado. En el primer sitio encontrado, se decomisaron cerca de 3.7 millones de litros de hidrocarburos, además de equipos y tanques de almacenamiento que simulan la infraestructura típica de una mini refinería.
Asimismo, un segundo inmueble con características similares fue asegurado en conjunto por la Fiscalía General de la República (FGR), el Ejército, la Guardia Nacional y el Gabinete de Seguridad. En este lugar se incautaron más de 100 mil litros de combustible junto con varios tanques, motobombas, pipas y sistemas de videovigilancia.
Todo el material asegurado se trasladó a la delegación estatal de la FGR en Reynosa para continuar con las investigaciones. No se reportan personas detenidas hasta el momento. Por razones de seguridad, las autoridades no divulgaron la ubicación precisa de las instalaciones.
Estos hallazgos subrayan que el robo y procesamiento ilícito de combustibles sigue siendo un delito activo en México, a pesar de las estrategias gubernamentales para erradicarlo. La operación ilegal ha evolucionado hacia sistemas más sofisticados, evidenciando la persistencia y transformación del llamado huachicol en el país.



































































































