
En el último día del Mundial de Fútbol 2026, familiares de personas desaparecidas en México y colectivos de búsqueda realizaron una protesta en Paseo de la Reforma, cerca del Ángel de la Independencia, para exigir justicia y visibilizar la crisis de desapariciones en el país. La manifestación incluyó una “cascarita por la memoria y contra el olvido”, una partida simbólica de fútbol que se llevó a cabo mientras se disputaba la final del torneo entre España y Argentina en Estados Unidos.
Entre los asistentes estaba Verónica Rosas, quien lleva más de una década buscando a su hijo Diego Maximiliano, desaparecido en Ecatepec en 2015. En su playera, lleva estampado el rostro y nombre de Diego y comenta que aunque la gente celebra feliz el mundial, para ella es difícil celebrar sin su hijo, un joven apasionado del fútbol.
Jorge Verastegui, otro activista presente, señala que durante la fiesta deportiva también deben recordarse las miles de familias que buscan a sus seres queridos desaparecidos. Él busca a su hermano y sobrino desaparecidos en 2009 en Coahuila, hechos en los que responsabiliza a la policía municipal y a un grupo criminal. Jorge critica que las fiscalías han bloqueado y retrasado años las investigaciones, y que no se ha avanzado con reformas estructurales para mejorar la justicia.
Fernando Vargas, padre de un joven secuestrado en 2024 en la Ciudad de México, también participó en la protesta. Denunció que su hijo ha sido revictimizado por las autoridades y acusado falsamente de autosecuestro debido a su orientación sexual. Organizaciones reportan que la desaparición de personas en México tiene un nivel de impunidad del 99%. Los familiares exigen que las autoridades, incluyendo a la presidenta Claudia Sheinbaum, mantengan un diálogo directo con ellos para atender esta problemática urgente.



































































































