
Mientras Donald Trump y el príncipe heredero saudí Mohammed bin Salman mantenían diálogos sobre energía nuclear, la Organización Trump avanzaba en un proyecto inmobiliario en Arabia Saudí. La iniciativa incluye un hotel, un campo de golf y residencias bajo la marca Trump, integrados en un desarrollo estratégico liderado por el príncipe.
El primer indicio público del acuerdo se dio en diciembre de 2024, poco después de la elección de Trump, cuando Dar Global anunció proyectos con la marca Trump en Riad. En mayo de 2025, Trump visitó la capital saudí e interactuó con empresarios vinculados al desarrollo de Diriyah, destacando la importancia y la magnitud del proyecto.
En noviembre de ese año, se formalizaron empresas bajo la marca Trump que controlan el 80 % de la gestión hotelera en Diriyah, mientras familiares del expresidente mantienen el restante 20 %. Estas operaciones ocurrieron paralelamente a las conversaciones nucleares entre ambos países, reflejando la intersección entre intereses públicos y comerciales.
Desde años atrás, Trump ha tenido nexos comerciales con Arabia Saudí, pero estos nuevos acuerdos marcan un avance significativo. En palabras del propio Eric Trump: “Nos enorgullece ampliar nuestra presencia con este proyecto emblemático, ofreciendo un estándar global de vida de lujo que complementa la herencia local”. La relación entre ambos actores refleja un complejo entramado de negocios y diplomacia estratégica.



































































































