
Los mercados financieros cerraron con retrocesos notables debido a la escalada en tensiones geopolíticas y nuevas medidas comerciales de Estados Unidos. El precio del petróleo Brent volvió a superar los 100 dólares por barril, impulsado por el agravamiento del conflicto en Medio Oriente, específicamente entre Estados Unidos e Irán, y los recientes ataques de rebeldes hutíes contra petroleros sauditas en el mar Rojo. Estas regiones son estratégicas en el transporte global de crudo, por lo que cualquier amenaza a la logística eleva los riesgos de una menor oferta y presiones inflacionarias.
En Wall Street, los índices sufrieron pérdidas: el S&P 500 descendió 1.21%, el Dow Jones cayó 0.97%, y el Nasdaq fue el más afectado con una baja de 2.15%, principalmente arrastrado por la caída de grandes empresas tecnológicas. En México, el índice S&P/BMV IPC se contrajo un 1.54% hasta 66,266 puntos, mientras que el tipo de cambio del peso frente al dólar se debilitó a 17.53 unidades por dólar.
El gobierno estadounidense anunció la implementación a partir de este viernes de nuevos aranceles de al menos 10% dirigidos a cerca de 60 socios comerciales, entre ellos México, Canadá y la Unión Europea, con tarifas que pueden alcanzar hasta 12.5% para naciones como China, India y Japón. Estas medidas se fundamentan en investigaciones relacionadas con prácticas de trabajo forzoso y se suman a la incertidumbre existente en el comercio global, en medio de negociaciones comerciales en curso con México dentro del marco del T-MEC.
Además de los factores geopolíticos y comerciales, los resultados trimestrales de las principales tecnológicas han añadido presión a los mercados. Tesla registró una fuerte caída de 14.52% tras reportar ganancias por debajo de las expectativas, mientras Alphabet retrocedió 6.89% a pesar de su sólido desempeño en computación en la nube. Las dudas sobre el retorno de inversión en inteligencia artificial fueron decisivas en el sentimiento inversor, con una pérdida estimada de alrededor de 800,000 millones de dólares en valor de mercado entre las siete principales tecnológicas.
El economista en jefe de Actinver, Enrique Covarrubias, señaló que ‘‘los mercados enfrentan una combinación de incertidumbre sobre la rentabilidad de la inteligencia artificial, un deterioro del panorama geopolítico y la expectativa por nuevos datos económicos’’. El foco ahora se centra en los próximos indicadores de actividad manufacturera y servicios en Estados Unidos, así como en la tasa de desempleo en México, los cuales definirán el rumbo de los mercados para el cierre de la semana.



































































































