
El fabricante automotriz alemán Porsche está considerando una nueva ronda de despidos que podría afectar a otros 5,000 empleados, como parte de una estrategia para mitigar la crisis que enfrenta su sector. Esta información fue confirmada por fuentes cercanas y reportes de prensa alemana, señalando que la empresa forma parte del Grupo Volkswagen.
Anteriormente, se había informado que Porsche tenía previsto reducir entre 5,000 y 6,000 puestos de trabajo antes de 2035, según declaraciones de Michael Leiters, presidente ejecutivo de la firma. Estos ajustes forman parte de una reestructuración derivada de una significativa caída en la rentabilidad de la marca, que en 2025 alcanzó márgenes de apenas el 1.1%, muy por debajo de los niveles históricos.
Las dificultades económicas para Porsche han sido impulsadas principalmente por la baja en las ventas en el mercado chino, así como por desafíos en la política arancelaria y retrasos en la implementación de su estrategia de electrificación. Hasta el momento, la automotriz ha efectuado cerca de 3,900 despidos, y actualmente se encuentra en negociaciones con los sindicatos para acordar un nuevo paquete de medidas laborales, cuyo anuncio oficial se espera en los próximos días.
Estas situaciones reflejan un panorama complicado también para su matriz, Grupo Volkswagen, que ha alertado sobre la posible eliminación de hasta 100,000 empleos en todo el mundo en su esfuerzo por reducir costos. Además, hay amenazas de cierres para varias plantas en Alemania, incluyendo las de Hannover, Emden, Zwickau y la planta de Audi en Neckarsulm, que podrían representar un cambio significativo en la estructura productiva del grupo a nivel global.



































































































