
En México, obtener información sobre los apagones eléctricos actuales es un proceso complicado que puede costar hasta 4,000 dólares y requiere superar un riguroso trámite burocrático. Aunque inicialmente el acceso a estos datos era público, una decisión gubernamental reciente los ha hecho inaccesibles para el público en general, calificándolos como información sensible por razones de seguridad nacional.
La apertura del sector energético en 2013 había establecido normas para la transparencia y el acceso a datos del sistema eléctrico nacional. Sin embargo, en años recientes, durante la administración de Andrés Manuel López Obrador (2018-2024), se modificó esta política debido a problemas en la infraestructura eléctrica y los impactos de olas de calor, que llevaron a apagones en diversas entidades, incluyendo la Ciudad de México en mayo de 2024. Tras estos eventos, el Centro Nacional de Control de Energía (Cenace) restringió el acceso a información pública sobre estados de emergencia y alertas eléctricas.
Según el Manual del Sistema de Información del Mercado establecido en 2016, la información sobre el estado operativo del sistema debía ser pública, permitiendo incluso su difusión sin necesidad de autorizaciones adicionales. No obstante, actualmente solo ciertas entidades como participantes del mercado eléctrico, distribuidores, reguladores y algunos usuarios autorizados pueden acceder a estas plataformas informativas. La figura de “Usuario Externo de Confianza” permite acceder mediante una inscripción detallada y un pago anual de 70,000 pesos mexicanos, además de firmar acuerdos de confidencialidad autorizados por la Secretaría de Energía.
A pesar de la controversia, el Cenace ha reafirmado que no hay cambios en el esquema de publicación y que la información operativa se encuentra disponible en un área segura exclusiva para usuarios acreditados. Expertos en el sector eléctrico enfatizan la importancia de mantener accesibles estos datos para la toma de decisiones, siempre con un uso responsable que evite alarmismos. Por otro lado, la Comisión Federal de Electricidad (CFE) reconoce la necesidad de invertir considerablemente en la infraestructura para evitar interrupciones, con un compromiso que ronda los 11,400 millones de dólares para mejorar las redes de transmisión y confiabilidad del suministro eléctrico.
En resumen, el acceso a la información sobre apagones en México enfrenta actualmente barreras económicas y administrativas, reflejando los retos estructurales y políticos en el manejo del sistema eléctrico nacional.



































































































