
AT&T México experimentó una significativa reducción en su base de clientes de prepago durante el segundo trimestre de 2026, perdiendo 668,000 usuarios debido a la implementación de la nueva política de registro obligatorio de líneas móviles. Este proceso exige que los usuarios vinculen sus números a datos oficiales, lo que ha generado una pérdida acumulada de más de 1.2 millones de clientes de prepago en el primer semestre del año. A pesar de esta caída, la compañía logró compensar la disminución mediante un incremento en su segmento de pospago, que añadió 369,000 nuevos clientes entre abril y junio, sumando un total de 23.4 millones en este grupo.
La empresa atribuye la caída en el segmento prepago a la resistencia de parte de los usuarios para compartir su información personal, que ha resultado en desconexiones y una menor activación de nuevas líneas. Al 13 de junio, sólo el 34.7% de las líneas de AT&T estaban registradas bajo el nuevo esquema, con una mayor proporción en el segmento pospago. La Comisión Reguladora de Telecomunicaciones (CRT) reportó que apenas el 39.1% del total de líneas móviles en México había completado el registro, y extendió el plazo para prepago hasta diciembre de 2026 a fin de fomentar la regularización.
En términos financieros, AT&T cerró el segundo trimestre con ingresos por 1,224 millones de dólares, lo que representa un crecimiento interanual de 16.1%. Su flujo operativo (EBITDA) también mejoró un 12.9%, alcanzando 227 millones de dólares. Sin embargo, la utilidad neta tuvo una leve caída, ubicándose en 38 millones de dólares, cifra 8 millones menor en comparación con el mismo periodo del año anterior. La empresa aseguró que sus resultados reflejan la disciplina en la ejecución de su estrategia, enfocada en fortalecer su red, mantener la relación con sus clientes y priorizar iniciativas que impulsen un crecimiento rentable.
Aunque el registro telefónico busca mejorar la seguridad y control en la prestación de servicios móviles, especialistas destacan que persiste la falta de claridad en la política pública y una comunicación insuficiente hacia los usuarios sobre sus beneficios. Además, las diferencias en la implementación entre operadores y la incertidumbre respecto a la validación de números sin consentimiento completo han generado incertidumbre en el mercado y en la base de suscriptores.



































































































