
El Mundial de Futbol 2026, que se realizará en México, se prepara para recibir aproximadamente 5.5 millones de turistas, lo que generará un impacto económico cercano a los 2,570 millones de dólares. Este evento deportivo ha impulsado un crecimiento significativo en la apertura de vacantes laborales en sectores estratégicos, principalmente turismo y logística, con un aumento esperado del 114%, según el análisis “Mapa del Talento rumbo al Mundial 2026” elaborado por la plataforma de empleo OCC.
Los empleos temporales relacionados con el Mundial demandan perfiles bilingües, especialmente con dominio del inglés, y experiencia en atención a clientes internacionales. Los estados sede, como Ciudad de México, Jalisco y Nuevo León, están fortaleciendo sus estrategias de reclutamiento para cubrir empleos operativos y de servicio al cliente. Entre las recomendaciones para optimizar la cobertura laboral se encuentran la implementación de turnos escalonados y rotativos, la creación de equipos de reserva capacitados y la incorporación de incentivos por desempeño durante el evento.
Las industrias que más requieren talento son hostelería, transporte y logística, entretenimiento y eventos, seguridad privada, comercio minorista y servicios corporativos. En ciudades como la CDMX y Nuevo León predominan perfiles orientados a roles corporativos y servicio internacional, mientras que Quintana Roo y Yucatán concentran talento enfocado en turismo global, donde el dominio del inglés es un requisito esencial. El Estado de México es relevante como principal fuente de talento operativo para facilitar el traslado del personal hacia zonas de alta demanda.
La Secretaria de Trabajo y Fomento al Empleo de la Ciudad de México, Inés González Nicolás, señaló que la capital cuenta con una sólida base de empleo formal, con más de 3.6 millones de personas registradas ante el IMSS. Destacó el crecimiento en sectores vinculados al Mundial y expresó que el objetivo es que los empleos generados sean duraderos, promoviendo asesoría legal, capacitación, diálogo social e inspección laboral para garantizar el trabajo digno posterior al evento.



































































































